Plantear este “duelo” es un poco como un “¿a quien quieres más a papá o mamá?”, pero es que cada uno tiene sus pros y contras y voy a intentar convenceros de que vayáis a los dos si podéis.

Mientras estábamos planificando el viaje la gente que ya había estado en Croacia nos hablaba siempre de Plitvice, de las cataratas, las rutas y los paisajes que habían visto y que teníamos que ir sí o sí. Así que no podíamos no hacerlo.

Sin embargo, leyendo por varios sitios encontramos “el otro” parque nacional ,el patito feo, algo menos conocido y que no teníamos nadie cercano que nos pudiese recomendar o no porque no habían ido. Pero cuando vimos que nos podíamos bañar en él, decidimos mojarnos (guiño,guiño).

Chistes malos a parte, Krka no es que esté vacío ni mucho menos. No os vayáis a pensar que somos los Cristobal Colón de las cataratas, pero sí es un sitio algo menos masificado  que Plitvice.

PLITVICE

El Parque Nacional de los lagos de Plitvice está situado a 2 horas en coche de Zagreb,aproximadamente.
Parte del trayecto se puede hacer por autopista, pero el tramo final (unos 80km) se hace por carretera nacional. A nosotros cuando el GPS ponía 80km y que faltaba todavía más de una hora para llegar nos extrañó. Pero cuando sales de la autopista y empiezas a hacer curvas y curvas y más curvas… ya lo entiendes.
En este tramo fue donde más agradecimos ir en un coche algo robusto y no en un smart. De repente, se abrió el cielo y empezó a caer el diluvio universal.

Para entrar al Plitivce hay dos accesos, con sus respectivos parking.
La verdad que el nº1 ni lo vimos, entre la lluvia, la caravana que había y demás nos lo pasamos sin darnos cuenta.
Aparcamos en el nº2 y ahí ya puedes comprar las entradas. El precio es de 110 kunas por persona y tras unas 5h de estancia pagamos 42 kunas por el aparcamiento.

PLITVICE (28).jpg
Plano de Plitvice, para situaros dentro de lo posible…

Una vez las compramos echamos a andar hacia la entrada, aquí he de decir que nadie te pide el ticket. Ni siquiera hay una control como tal, simplemente echas a andar y pista.

En principio queríamos hacer una ruta no muy larga, pero vimos pasar un bus y decidimos subirnos. Éste nos llevo hasta la zona más alta del Parque ( en el plano la zona de lagos más a la izquierda ) y una vez allí pues tampoco íbamos a dar la vuelta así que decidimos hacer la ruta “H”. Desde el comienzo de ésta hasta donde se coge el ferry P1 para cruzar el lago grande es 1h 30′ caminando aprox. ( nosotros íbamos a buen ritmo ), el barco te lleva a P3 donde hay un bar para comer. El precio bastante asequible y como no habíamos llevado bocatas comimos allí. Hamburguesa contundente 30 kunas.

Después de tener el estómago lleno continuamos con nuestra caminata hasta las “Big waterfalls” y al haber llovido tanto el final de la ruta H estaba cortada por lo que volvimos a P3 para coger el ferry hasta P2 y ya ir a por el coche.

En total unas  3h30′ caminando + parada a comer.

 

El recorrido en sí es precioso y se ven zonas de cataratas impresionantes. Nos sorprendió como están hechas la rutas porque no pensábamos que fuésemos a caminar a la orilla de los lagos , le da un encanto especial.

 

Lo que sí, llevad calzado deportivo. En nuestro caso, nos tocó un día muy lluvioso (que no pudo con el encanto del sitio) y corrías más riesgo de resbalar. Pero aún así,en un día de sol sigues estando al nivel del agua por lo que probablemente las pasarelas estén igualmente mojadas.

Lo recalco porque vimos de todo (que cada uno haga lo que quiera pero…), gente con chanclas de dedo, tacones, sandalias muy poco apropiadas para andar… A Plitvice se va a caminar, es la única forma de descubrir el paisaje y creo que lo que lleves en los pies es fundamental. Sobretodo si puedes tropezarte entre los tablones o esquivando a gente… si queréis probar qué tal es la odontología en Croacia … adelante ; si no llevad algo apropiado para hacer senderismo.

Os dejo un vídeo que colgué en la página de facebook donde se ve una de las partes más bonitas de la ruta, aquí el enlace.

La verdad,es  un sitio estupendo para hacer “turismo activo” pero luego fuimos a Krka …

KRKA

El Parque Nacional de Krka se sitúa a 20 minutos en coche de Šibenik (pueblo costero donde tienen su particular “Catedral de Santiago” y además en la ficción es Braavos en Juego de Tronos) . Como está tan cerca y habíamos al anochecer casi, aprovechamos para visitar el centro histórico por la mañana antes de irnos a Krka.

Si en vuestro caso, estáis haciendo noche en Split el desplazamiento es de 1h en coche aproximadamente.

Para acceder a Krka podéis acercaros a distintos pueblos, nosotros elegimos Skradin porque el trayecto hasta las cataratas es en barco (unos 15′) y nos pareció que tenía un encanto especial. El precio de la entrada incluye el desplazamiento y cuesta 110kunas/persona. El coche se puede dejar en cualquiera de los múltiples parking que hay habilitados en el pueblo al lado del embarcadero, pagamos 35 kunas.

Una vez bajas del barco tan sólo tienes que caminar un poco para admirar las cataratas principales del parque “Skradinski Buk”, sinceramente no tienen nada que envidiar a la mayoría de las de Plitvice.

Hay una ruta circular, no es muy larga y haciéndola tienes una visión general del parque. Puedes pararte en varios miradores y por supuesto tardar todo lo que quieras entre que admiras la flora y fauna (hay zonas donde estás totalmente rodeado de bosque). Además hay antiguos molinos de agua así como una planta hidroeléctrica.

Algo con lo que me quedé muy sorprendida  fue con que había bastantes señoras que estaban vendiendo varios souvenirs entre ellos unas cajas con almendras garrapiñadas ¡ a 10€ !
El típico tubo que compras en la feria por 2€… pues ese. Unos chinos picaron.

 

Después de hacer la ruta llegaba el momento, entre el calor y la vista de esas aguas verde esmeralda, cristalinas… no podíamos esperar más ¡teníamos que meternos!

Justo al lado de la zona de baño en sí, no hay césped donde dejar las toallas. Sin embargo rebuscando un poco encontramos un sitio perfecto para dejar a buen recaudo todo mientras nos bañábamos. Entre unos árboles y unas charcas, ahí estaba nuestro campamento base.

A parte de estar bastante fría, en el agua hay zonas donde la corriente te arrastra. Te estás bañando justo al pie de las “Big waterfalls” con lo cual, se nota. Es una sensación genial darse un chapuzón en un lugar así y yo diría que es casi obligatorio llevarse el bañador para disfrutar al completo de Krka.

A unos metros de donde te puede meter, hay varios bares y una parte de césped donde poder tumbarte y secarte. Nosotros esta vez sí que llevamos comida hecha y fue un acierto porque los precios eran algo abusivos.

 

Tras disfrutar fresquitos de nuestra comida, decidimos coger el barco para poner rumbo a Dubrovnik (nos quedaban 3h de coche por delante,así que nos fuimos sobre las 4 de la tarde).

De vuelta nos surgía la duda ¿cual recomendar?
Si alguien que lleva el tiempo muy justo y además va en pleno verano le recomendaría ir a Krka, no está tan lleno de gente y si vas a caminar a 30ºC mejor que luego puedas pegarte un bañito.
Sin embargo, si buscas más el hacer una buena ruta de senderismo en un entorno impresionante, os recomendaría Plitvice.

Pero… lo más fácil es que reservéis un día para cada uno en vuestro viaje y juzguéis vosotros mismos. No os arrepentiréis,seguro.

Doviđenja!

 

 

 

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