Dice una versión de la leyenda que estando San Genadio meditando en su cueva , el murmullo del río no le permitía concentrarse, así que, golpeando con su cayado, dijo: “cállate” y el río dejó de hacer ruido.

Al pie del Pico Aquiana, de los Montes Aquilianos, sólo aquellos que buscaban la tranquilidad, la meditación y la cercanía a Dios se atrevían a habitar sus pueblos.
Tras ser obispo de Astorga, San Genadio volvió al Valle y fundó un Monasterio dedicado a Santiago del que ahora sólo queda la iglesia de Peñalba de Santiago. Una joya, según los expertos, del mozárabe español (siglo X).

En aquella época, los pueblos de esta zona estaban aislados y sólo se podía acceder por sinuosos caminos. En la actualidad, se tarda desde Ponferrada una media hora  en llegar a Peñalba, la carretera sigue siendo sinuosa y es difícil que pasen dos coches (en muchos tramos imposible) pero desde luego, ya no es el lugar tan aislado que fue.

Aunque ya había estado un par de veces, nunca habíamos hecho la ruta que lleva hacia la Cueva de San Genadio, por lo que aprovechamos una mañana de sábado para hacerlo.
¿Vienes a uno de los pueblos más bonitos de España?

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