Santorini, la isla que todos hemos visto en fotografías. Esas cúpulas azules del yogur griego ¿Quién no las reconoce?

Esta es una de las más famosas (y masificadas) del archipiélago griego y aún así quisimos que fuese la primera que visitamos. Confiábamos en que en esta “era Covid” no habría mucha gente, y acertamos.

Santorini hay muchas :
La de los cruceristas que la ven a prisa, la de las influencers y sus fotos sobre tejados (a pesar de que los vecinos piden que no se suban😔) o la de los honeymooners que no salen de su suite .

Nosotros no somos muy de posar y no valemos para no movernos del hotel así que en nuestra estancia decidimos explorarla y disfrutarla todo lo posible. 
Y sí, nos perdimos el atardecer desde Oia, pero lo disfrutamos desde otras partes (sin mil cabezas y palos selfie de por medio ).

¿Vienes a recorrerla?

Moverse por la Isla

Tras barajar varias opciones nos decidimos por alquilar un coche y disfrutar de la libertad que te da el tener tu propio medio de transporte. La gasolina es bastante cara (1,86€/l) pero nos compensó.

Lo cogimos a través de una compañía local, cero problemas tanto para la entrega como la recogida. Muy recomendable y mucho mejor precio que compañías internacionales.

Kronos rental Car – Santorini.

Nuestro coche medio oxidado pero competente para recorrer la isla.

Íbamos “preocupados” porque habíamos leído en varios blogs que las carreteras de Santorini suelen ser intratables , llenas de coches y una locura.

Sin embargo, probablemente por época en la que viajamos, no tuvimos problemas para movernos ni de atascos ni a la hora de aparcar. Sí es cierto que una noche que bajamos a cenar a Fira vimos muchísimos coches, pero sin problema.

También hay mucha gente que se mueve en moto o quad, para gustos.

Existe servicio de autobús a lo largo de la isla, nosotros solamente lo usamos para volver de Oia a Fira tras la ruta que hicimos.
Tuvimos muchísima suerte por dos razones:

  1. De chiripa no esperamos más de 5 minutos por el bus.
  2. Lo cogimos en una parada justo al principio de Oia en vez de en la principal y, tras subirnos casi en marcha mientras el conductor nos hacía señas y la que vendía los tickets nos decía que ya pagábamos después, pudimos coger sitio.
    Sin embargo, cuando llegó a la parada principal del pueblo tan solo pudieron subir unas 15 personas y el resto se tuvieron que quedar esperando al sol al siguiente bus (que era media hora más tarde)
Parada de buses en Oia

Alojamiento

En Santorini existe un fenómeno alrededor de la población de Oia, la más conocida e “instagrameada”. El alojamiento (todo en realidad) sufre un efecto agujero negro por el cual, cuanto más cerca estás de este sitio más caro se vuelve todo.

Santorini no es una isla especialmente grande, por lo que a no ser que quieras alojarte en una habitación con piscina privada en las terrazas de Oia o Fira ( y pagar por la foto, para nuestro gusto…), te recomiendo alojarte algo más alejado en otro pueblo.
Nosotros nos alojamos en Megalochori, en el Gran View Hotel, un lugar espectacular que prometía en fotos pero que cuando llegamos nos dejó boquiabiertos.

El desayuno al borde del acantilado con vistas a la caldera me parece un lugar idílico y, sinceramente, más íntimo que cualquiera de la mayoría de habitaciones que se ven por la redes . En Fira y Oia tendrás el paso de los turistas por el medio de los hoteles y sin embargo en este lugar, solamente estarás con los otros pocos huéspedes del hotel.

Finalmente pagamos un precio bastante razonable, teniendo en cuenta situación y servicios, en parte porque no nos importó tener una habitación que daba a la parte de atrás en vez de justo a la piscina ( el desayuno lo tomábamos en el mismo lugar espectacular que el resto ).

También, si vais varias personas, es una buena opción alquilar alguna casita que será un lugar también encantador para quedarse.

Playas Santorini

Santorini no se caracteriza especialmente por sus playas, todas son de arena negra y se alejan de esa imagen idílica que tenemos en mente más típicas de otras islas del archipiélago (Naxos, Paros, Mykonos..) pero sin embargo , también tienen su encanto y las hay diferentes. En nuestro recorrido combinamos el ir a la playa con rutas, por lo que no fuimos a todas las que hay. Aquí os dejo una lista de las que visitamos.

  • Playa de Perissa, es una de las playas más famosas de Santorini debido a su ubicación y a la arena fina que cuenta (negra arena de origen volcánico). Separada de la playa de Kamari por el peñón donde esta ubicada la antigua Thira (por lo que para ir de una a otra hay que dar un gran rodeo). Al contrario de Kamari nos pareció una zona bastante tranquila en la que comenzamos nuestro recorrido por la isla tras dejar las maletas en el hotel.
    Paseo por la playa, chapuzón y disfrutar de la tarde.
    Además podéis dar un paseo por el pueblo de Perissa,aunque según leímos después es más bien un pueblo dormitorio solo habitado por el turismo.
    Por Kamari simplemente pasamos, pero al ver tantos bares típicos para turistas y tanta masificación decidimos irnos ya que no era lo que estábamos buscando.
Perissa
  • Playa Vylchada
    Esta playa se encuentra al sur de la isla,entre Perissa y Akrotiri (donde se puede visitar un importante yacimiento arqueológico).
    Consta de arena fina negra que contrasta con unos espectaculares muros de piedra que crean un paisaje excepcional en esta zona de la costa.¡Parece otro planeta! También es una playa muy tranquila donde había unas 5-6 personas más solamente.
Vylchada
  • Playa Blanca y Roja

La playa roja se trata de otra de las playas más famosas y fotografiadas de Santorini. Su peculiar entorno rojo debido a la piedra volcánica hace que de ella objetivo deseado para los influencers. Se encuentra al suroeste de la isla, para llegar hasta ella hay que hacer un pequeña caminata desde donde se dejan los coches. Un gran cartel avisa que está prohibido debido a los derrumbes de piedras, nosotros nos acercamos a verla pero no nos quedamos ya que había mucha gente por el camino y no nos pareció muy seguro.

La playa blanca está cerca, sin embargo solamente solo se puede acceder por mar.

Pueblos Santorini

Oia

Oia se sitúa al noroeste de la isla y sus casa de tejados azules suspendidas en el acantilado forma la archiconocida estampa que sale hasta en las tapas del yogur griego ¿ya te das cuenta?

Para nosotros fue la recompensa a nuestra caminata desde Fira (de la que os hablo más adelante).

La estampa perfecta de Oia, sin nadie cerca

Se trata de un lugar donde se concentran gran cantidad de hoteles de lujo pero también en un precioso pueblito que recorrer.
Tuvimos la gran suerte de pasear con poquísima gente, ya que no había ningún crucero, todo un alivio después de haber visto vídeos de sus estrechas calles literalmente colapsadas por turistas.
Se nota lo instagrameable de este lugar que se ofrecen muchos packs de fotografía profesional con vestido de cola incluido… creo que no es para mí.

Cogiendo ideas para la sesión de fotos

Me hubiese gustado disfrutar de comprar un libro en la librería Atlantis y visitar su (al parecer) espectacular terraza, sin embargo estaba cerrada 😦

Algo “típico” es ver desde algunas de las terrazas de Oia el atardecer, sin embargo muchos turistas esperan desde las 5-6 de la tarde para coger un buen sitio y sinceramente… el atardecer es ESPECTACULAR en cualquier punto que mire hacia la caldera. Y lo podrás ver a solas.

Ammoundi

La bahía de Ammoudi es una pequeña cala situada justo debajo de Oia, en el puerto de Ammoudi. Se puede bajar por los 300 escalones que hay a lo largo del acantilado. Bajar es bastante llevadero, la subida mejor tomársela con calma ( a no ser que te lleven a paso militar como a mí), que no os falte el agua.

También hay unos burros que te facilitan el recorrido, pero nosotros preferimos no hacerlo.

La cala tiene unas impresionantes aguas verdes cristalinas que invitan a un chapuzón, no te olvides del bañador. Además en el puerto hay varias tabernas donde dicen que se come un pescado excelente, para la próxima lo probamos.

Fira

La capital de Santorini, es una pequeña población también de callejones empedrados al borde de acantilado, a 260 metros sobre el nivel del mar. Por la noche está algo más masificada por la cantidad de restaurantes que tiene. Nosotros dimos un paseo perdiéndonos en busca de las calles más tranquilas y al final nos acercamos a Firostefani.
Un poquito menos llena de gente y desde aquí podéis coger el teleférico si queréis bajar al antiguo puerto (por ejemplo si hacéis el tour en barco por la caldera) o bajar 500 escalones.
En Fira encontraréis el Museo Arqueológico de Fira, Museo prehistórico de Thira, una catedral ortodoxa y otra católica , en caso de que queráis realizar una visita más cultural.

Imerovigli

También es una pequeña población en la costa, 300 metros sobre el nivel del mar, cerca de Firostefani y por la que pasamos haciendo la ruta hacia Oia. Al ser un lugar menos turístico, alojarse en esta zona es más barato.

Todos os pueblitos de Santorini tienen un encanto especial. No dejes de darte una vuelta por ellos.

Pyrgos

Uno de los pueblos que más nos gustó, se encuentra en el interior de la isla. Fue en algún momento capital de Santorini y actualmente se ve que está poblada por gente local. Nos encantó pasear al caer la tarde por sus callejuelas empedradas y laberínticas prácticamente solos.
Nos regaló una vista espectacular del cielo rojizo desde una azotea abandonada, inolvidable.
Tras recorrerla entramos en varias tiendita de artesanía a hacer alguna compra y nos quedamos con ganas de cenar en alguna de sus terrazas.

Desde el punto más alto de la colina, tendrás una magnífica vista panorámica de gran parte de la isla de Santorini, incluyendo sus otros pueblos, los acantilados, y el mar. 

Muy recomendable.

Comer en Santorini

Grecia es un país en el que disfrutar de su gastronomía con sabores mediterráneos y potentes .

Como todo en Santorini, comer también es más caro sin embargo encontramos varios sitios que nos gustaron sin sentir que estábamos pagando la turistada.

Falafel land
Comimos en la terracita de este pequeño local una noche que bajamos a pasear por Fira. Su especialidad, obviamente, son los falafel y están realmente buenos. Precio muy razonable y comida rica, para una cena rápida y sana.

To Briki

También en Fira, este restaurante está situado en una zona mucho más turística. Lo vimos al hacer la ruta hasta Oia y nos tuvo buena pinta sobretodo por la localización cerca del acantilado y en una calle estrecha con encanto.

Cuenta con una preciosa terraza con vistas a la Caldera desde la que disfrutar del atardecer mientras cenas. En cuanto baja el sol, comienza a hacer algo se brisa y te dejan unas mantitas que os recomiendo no rechazar porque vienen de maravilla.

Comida rica, buena calidad y un personal muy amable, que te hará sentir muy gusto. Tienen el detalle de ponerte un pan buenísimo y aceite que está increíble, aunque cuando le dijimos que éramos españoles se rió y dijo que no nos parecería tan buena como a otros extranjeros. ¡Nunca valoramos lo suficiente lo nuestro!
Una buena experiencia aunque en parte pagas sobretodo la localización porque otros restaurantes a los que fuimos en Grecia no le tenían nada que envidiar a sus platos.

Cena con vistas

Taverna Aeolos

En la carretera de camino al Faro paramos por casualidad en este restaurante. Comida casera muy rica y precio muy bueno. Muy recomendable. El personal fue realmente amable y parecía un local muy familiar (hasta tenían fotos colgadas de bodas/comuniones de sus nietos), una pena que con la bajada del turismo estaban teniendo muy poco comensales.
No dejéis de comer un baklava para terminar (enorme, pero no quedó ni un suspiro).

Emporion Santorini (así se llama en la carta)

Este restaurante en la carretera de camino a la playa de Perissa en el pueblo de Emporio, fue nuestra última comida en la isla. Nos habíamos fijado varias veces en él al pasar y decidimos probar.

Un lugar donde estaban comiendo griegos, ningún extranjero (excepto nosotros) con comida tradicional, casera y muy rica. Barata y de calidad. Nos encantó. Las raciones son muy grandes, si queréis algo alejado del bullicio del turismo, os lo recomendamos.

Extra: Café Family Bakery , un café con horno propio al lado de la carretera cerca de nuestro hotel. Donde comimos unos helados caseros muy ricos y café + baklava recién hechos impresionantes. Sí, me chiflan los baklava ¡y eso que no soy muy de dulce!

Supermercado: Una de las noches decidimos cenar en la terraza del hotel y fuimos al supermercado (algo que me chifla) para comprar algo. Precios muy parecidos a España y pudimos comprar aceitunas especiadas al vacío a un precio muchísimo más bajo que en las tiendas de recuerdos.
Siempre recomiendo entrar en algún super y pasear para ver las comidas diferentes y como se venden en el país. A mí al final me tiene que sacar Óscar de allí, porque me pierdo viendo las cosas. ¡Me encanta!

Rutas de senderismo

Para mover un poco el culo y bajar estas ricas comidas os recomendamos hacer alguna de las rutas que hay a lo largo de la isla, nosotros elegimos dos (también descansamos eh) .

  • Una preciosa caminata de unos 10km de Fira a Oia muuuy recomendable.
    ¿Por qué de Fira a Oia?
    En esa dirección hareis menos subidas que yendo al contrario,pero si hace calor, llegaréis bien cansadiños igualmente.
    Dejáis el sol a la espalda y tras una última subida , al final tendréis como recompensa la espectacular problación de Oia, sus casas blancas que se adentran acantilado abajo en la caldera se quedarán en tu retina. 

Vistas de la caldera desde la ruta

Nos encantó todo el recorrido ,os recomendamos agua, gorro y calzado deportivo.
Si os falta bebida para el final antes de la última subida os encontrareis en un pequeño puesto al lado de la carretera con unas mesas y sillas al borde del acantilado. Tomamos un zumo de naranja bien fresquito para reponer fuerzas, donde la dueña me perdonó 1€ a cambio de que le pagase en efectivo. Efcharistó!

  • Subida a la antigua Thera desde Perissa, ésta es más corta que la anterior pero con bastante desnivel . 
    Podéis parar a ver la ermita de Katephiani contra una de las paredes y luego la ruta continúa hasta donde se encuentra la taquilla de acceso a las ruinas.
    Hay un tramo de prolongación hacia la siguiente montaña pero nosotros ya pasamos suficiente calor con este primero de unos 2.5km en los que puedes invertir entre 40min / 1 hora según te pares. 
    A vuestra llegada las espectaculares ruinas de Thera, vale la pena visitarlas para hacerse la idea del importante punto estratégico que fue.
    Basada en su posición, los antiguos griegos construyeron este maravilloso enclave en la zona más alta de la isla, proxima a la población de Kamari. Una fortificación defensiva y excelente punto para vigilar el mar Egeo. 

    La entrada cuesta 4€.

Por supuesto puedes recorrer y visitar Santorini de otras muchas maneras, pero nosotros disfrutamos de combinar playa y caminatas.
¡No valemos para estar quietos!

Además nos quedaron muchos sitios por ver pero también queríamos descansar un poco. Entre algunas de las “típicas” actividades que no hicimos, fue el crucero por la caldera. Nos pareció algo relativamente prescindible en comparación al resto de cosas que hicimos.

Y tú, ¿Te quedarías en la piscina/playa o echarías a andar como cabra al monte?

¿Qué vas a hacer en Santorini?